miércoles, 20 de septiembre de 2017


El grito de ¿Independencia?

Miguel Hidalgo

¿Qué pasó realmente la madrugada del 16 de septiembre?, parece que a nadie le importa, y es que 'El grito' es una fecha que remarca el patriotismo que llevamos dentro, pues desde nuestra más tierna infancia nos enseñaron que esta memorable fecha es símbolo de heroísmo, libertad, justicia y actos que beneficiaron a todo un pueblo, tiempo donde ese pueblo se levantó en armas y exigió lo que merecía, y no solo inició la batalla, sino que salió victorioso de ella.

Sería hermoso vivir creyendo que así fue, muchos de nosotros lo seguimos haciendo hoy en día, es hermosa la celebración, el día de asueto y ¿por qué no decirlo? La fiesta y la comida mexicana; es un excelente pretexto para reunirte con familia y amigos a celebrar semejante hazaña realizada por los defensores de nuestra patria; pero con la información al alcance de un clic, indagar en los hechos que nos han pintado todo este tiempo como ciertos, es mucho más sencillo.

Algunos datos curiosos sobre la guerra de independencia, son por ejemplo que Miguel Hidalgo al dar el grito, no era exactamente porque quisiera derechos para todos; su lucha venía de la inconformidad de los criollos por tener que pagar impuestos, no ascender con facilidad en la iglesia, la milicia o el gobierno, y tan fue así que el cura más heroico de la historia, antes que nada gritó: ¡Viva Fernando VII! ¿Por qué gritar por el Rey de un país opresor del que te quieres independizar?.Por cierto, Miguel Hidalgo nunca tocó la campana, la tocó José Galván, el campanero de la parroquia, mientras Hidalgo hacía el llamado desde la entrada.

La historia de 'El pípila', este personaje tan aclamado, mencionado y reconocido de la historia de la Independencia, se colgó una piedra en la espalda y en cuclillas con una antorcha logró penetrar en la alhóndiga de granaditas incendiando la puerta; es uno de los relatos favoritos de los profesores en la primaria, y no faltó el niño que jugara a ser 'el pípila' en el recreo, sin embargo según muchos historiadores, no existen pruebas fehacientes de que el pípila haya existido. Triste pero cierto.

Otro ejemplo de incoherencias del festejo de nuestro 'grito de independencia' es que México independiente no se da como tal hasta el 27 de septiembre de 1821, es decir que Miguel Hidalgo el 'padre de la patria' ni siquiera vivió para contarlo, pues murió el 30 de julio de 1811; con esto tenemos que no deberíamos de celebrarlo el 16 de septiembre, mucho menos el 15 como ocurre actualmente, lo que nos lleva a otro punto: La celebración del grito de independencia fue cambiada por Porfirio Díaz y se empezó a conmemorar cada año, debido a que este conocido personaje histórico, cumplía años ese día y la fiesta le quedaba perfecta.

Esta y muchas cosas más están tergiversadas en la historia que nos han inculcado los libros de texto gratuitos, es triste darse cuenta de la realidad, y esta es solo la 'punta del iceberg', hay muchas cosas más que ocurrieron en esta y otras fechas que como mexicanos veneramos, así que hay que investigar a fondo y dudar de lo que nos cuentan, o al menos comprobarlo por nosotros mismos.

Recordemos que la historia la escriben los ganadores, o en su defecto un gobierno que pretende motivar a la nación con historias heroicas, cuando al pueblo no le quede esperanza de mejores tiempos.
Y con este artículo no se pretende borrar la alegría de celebrar este día o cancelar las fiestas, sino de abrir los ojos al pueblo mexicano para exigir lo que merecemos y no permitir que nos mientan descaradamente a cerca de lo que somos, que si bien no fue así la historia, hoy somos mexicanos orgullosos de la tierra en que nacimos y siempre podemos cambiar el rumbo de la historia que nos describe haciendo nuestra parte.

 

 

Por: Alejandra Portillo Ulloa